Un mostrador de recepción en día de llegadas, con una cola y un plano de parcelas

La curva de un camping español medio tiene una forma reconocible: un pico enorme en la primera quincena de agosto, una segunda joroba a finales de julio, y a los lados dos meses, junio y septiembre, con el camping medio vacío y la plantilla ya contratada. El problema no es llenar agosto, eso se llena solo. El problema es que la temporada dura dos meses cuando podría durar cuatro, y que en las dos semanas fuertes basta una disponibilidad mal actualizada para convertir el lleno en sobrebooking. Aquí tienes cómo repartir la ocupación y cómo gestionar el pico.

Junio y septiembre son el margen que falta

En las semanas de pico ya cobras la tarifa máxima y no puedes vender más parcelas de las que tienes. El crecimiento está donde el camping está a un tercio, y ese cliente existe pero es otro:

Para captarlos, tres palancas que no bajan el precio de agosto:

  1. Una tarifa de temporada media real, no la de agosto con un descuento simbólico, y programas de tarjeta de descuento fuera de temporada, que están pensados exactamente para estas semanas.
  2. Estancias largas con precio por semana o por quincena, que en junio y septiembre valen más que cuatro reservas cortas con cuatro entradas.
  3. Abrir lo que importa. Si la piscina está cerrada y el bar también, el cliente de septiembre no repite. Decide qué servicios sostienen la temporada media y ciérralos solo cuando de verdad no haya nadie.

Las semanas de pico se diseñan en marzo

En julio y agosto no se improvisa: se aplica lo que decidiste meses antes. Cuatro reglas por semana, escritas en el precio antes de abrir ventas:

Y la regla que más se olvida: en las dos últimas semanas antes de la fecha, si quedan parcelas sueltas, baja el mínimo y véndelas. El mínimo protege la semana mientras la construyes, no cuando faltan diez días.

No vender dos veces la misma parcela

El sobrebooking no lo provoca el portal, lo provoca el tiempo que pasa entre una reserva y el momento en que los demás canales se enteran. En agosto ese desfase cuesta el doble, porque todos venden las mismas fechas a la vez. Lo que lo cierra:

El día de las llegadas

Con las parcelas bien vendidas, queda el sábado. Tres cosas valen más que una persona extra en recepción:

CampSuite lleva las reservas online y las que apunta recepción en el mismo cuadrante, así que una parcela no se ofrece dos veces, y muestra las llegadas y salidas del día a quien está en el mostrador. Cada reserva guarda a los huéspedes con sus datos, el anticipo y los mensajes en un solo sitio, desde el móvil, y hay un channel manager para que el cupo de los portales baje a la vez que el del cuadrante. Lo que CampSuite no hace es presentar el parte en SES.Hospedajes: tiene los datos listos y el envío lo haces tú. El informe de ocupación por semanas es lo que te dice, en octubre, si junio y septiembre están creciendo o si sigues viviendo de quince días. Si tu camping está en la costa, mira las soluciones para campings de costa.

Lista para preparar la próxima temporada

Con esto, agosto sigue lleno, pero junio y septiembre dejan de ser meses de mantenimiento pagado con lo del verano. Para ver cómo CampSuite reparte la ocupación y controla los canales desde un solo sitio, mira los precios o escríbenos.