Un extintor y un plano del camping con las salidas marcadas

Un camping es, desde el punto de vista de un bombero, el peor sitio posible: gente que duerme en lonas y plásticos, bombonas de butano en cada avance, pinos encima, y la mitad de los ocupantes sin saber dónde está la salida porque llegaron ayer. Eso no significa que tu camping sea peligroso. Significa que la prevención de incendios no es papeleo: es la única parte de la gestión en la que media hora de preparación cambia el resultado de una noche.

Esta es la parte complicada del asunto en España: lo que te exigen depende de tu comunidad autónoma, de tu ayuntamiento y de si estás en zona de alto riesgo de incendio forestal. No hay una norma única. Lo que sí hay es una lista bastante estable de cosas que te van a pedir, y conviene tenerlas en orden antes de que alguien pregunte.

Lo primero: averigua en qué régimen estás

Haz tres llamadas antes de comprar nada.

El plan de autoprotección

La Norma Básica de Autoprotección, aprobada por el Real Decreto 393/2007, obliga a determinadas actividades a tener un plan de autoprotección redactado por técnico competente, y los campamentos turísticos aparecen en su anexo a partir de un umbral de aforo. Comprueba el umbral exacto que aplica a tu caso, porque de él depende si necesitas un plan completo o si te basta un plan de emergencia más sencillo. Y aunque no te alcance el umbral, redacta uno: no por la inspección, sino porque el plan es lo único que contesta la pregunta de quién llama al 112, quién corta el gas, quién abre la barrera y quién cuenta a la gente en el punto de reunión.

Un plan que sirve cabe en dos folios y dice:

  1. El teléfono de emergencias y la dirección exacta del camping, con las coordenadas, para dárselas al operador.
  2. Quién manda mientras llegan los bomberos, con nombre y suplente para cada turno.
  3. Dónde está la llave de la barrera y quién la tiene de noche.
  4. Las salidas del recinto y el punto de reunión, señalizado y lejos del arbolado.
  5. Qué se corta: electricidad general, bombonas, bombas.
  6. Cómo se avisa a los acampados de noche, en varios idiomas.
  7. Qué se hace con las personas con movilidad reducida, por parcela concreta.

Los medios materiales que se revisan de verdad

Las bombonas y las barbacoas, que es donde empieza casi todo

La mayoría de los incendios en campings no empiezan en el monte: empiezan en un avance. Butano con una goma caducada, una barbacoa a dos metros de una lona, una estufa de gas dentro de una tienda. Lo que puedes hacer sin gastarte un euro:

El día del incendio: lo que decide el resultado

Si tienes que evacuar a las tres de la mañana, el resultado depende de dos cosas que no se pueden improvisar. La primera es saber quién está en cada parcela ahora mismo, incluidos los que llegaron esa tarde y los niños. La segunda es poder avisarles.

Ahí sí ayuda tener la ocupación registrada en vez de en la memoria. CampSuite guarda cada reserva con sus huéspedes y sus datos, su anticipo y sus mensajes en un solo sitio, también en el móvil, muestra las llegadas y salidas del día y envía mensajes a los clientes, de modo que puedes ver la lista real de ocupantes por parcela y escribir a todos los que están en el camping esta noche. Puedes ver lo que incluye en la página de funcionalidades, y lo que cambia en un camping pequeño en la de soluciones. El plan de autoprotección y las actas de los extintores siguen siendo tu carpeta: eso no lo sustituye nada.

Checklist antes de abrir

Es una tarde de trabajo y dos llamadas, y es la tarde que no vas a tener cuando haga falta. Si quieres que miremos cómo tienes organizada la ocupación y los datos de los clientes antes de la próxima temporada, escríbenos desde la página de contacto; los precios de cada plan están en la página de precios.