Un contador de agua y un cartel de uso responsable junto a una ducha

El decreto no llega en enero. Llega a finales de junio, cuando tienes trescientas personas dentro, la piscina llena y la reserva del embalse en el treinta por ciento. Y entre que lo publican y que te afecta pasan días, no meses.

La sequía ha dejado de ser un año malo y se ha convertido en una variable de la temporada. Esto va de reaccionar rápido cuando llega, y sobre todo de llegar a junio habiendo hecho lo que se hace en invierno.

De dónde viene la restricción que te afecta

Lo primero es saber a quién tienes que mirar, porque las restricciones vienen de sitios distintos y no siempre coinciden:

Haz una cosa este invierno: apunta en una hoja los cuatro nombres, los cuatro teléfonos y dónde publica cada uno. El verano que lo necesites no tendrás tiempo de buscarlo. Lo que ya debes tener en regla sobre abastecimiento y vertidos está en el artículo sobre agua y residuos.

Lo que puedes reducir sin que se note

Mide primero, porque la intuición falla. Un camping medio gasta la mayor parte del agua en duchas y cisternas, no en la piscina, que se llena una vez y luego solo repone evaporación.

Por orden de litros ahorrados por euro gastado:

  1. Difusores y cabezales de ducha de bajo caudal. La medida más rentable que existe en un camping, con diferencia. Se amortiza en semanas y el cliente no lo percibe si eliges bien.
  2. Temporizadores o pulsadores en lavabos y duchas, en lugar de grifo libre.
  3. Las fugas. Lee el contador general a las seis de la mañana y otra vez a las siete, con el camping dormido. Si se mueve, tienes una fuga, y probablemente lleva dos años.
  4. Cisternas de doble descarga y ajuste del volumen en las antiguas.
  5. El riego. Pasarlo a la noche, reducirlo a lo que mantiene vivo el arbolado y abandonar el césped ornamental. El cliente acepta un camping seco en agosto; es lo que ve en todo el país.
  6. La cobertura de la piscina por la noche, que reduce la evaporación de forma considerable.
  7. El baldeo con agua potable, que se sustituye por barrido.

Las cuarenta y ocho horas después del bando

Cuando se publica la medida, el orden importa:

Lee exactamente qué prohíbe, con el texto delante, y no lo que te han contado. Las medidas suelen distinguir entre riego ornamental y arbolado, entre llenado y reposición de piscinas, y entre uso potable y agua regenerada.

Llama al ayuntamiento y pregunta por tu caso concreto si hay cualquier duda, en particular sobre la piscina y sobre las duchas. Pide la respuesta por escrito o por correo.

Aplica las medidas y documéntalas, con fecha. Si más adelante hay una inspección, lo que te protege es el registro de qué hiciste y cuándo.

Cuéntalo a los clientes tú mismo, antes de que lo lean en un cartel. Un correo a quien ya tiene reserva, con lo que cambia y lo que no, y una línea en recepción. Lo que convierte esto en una mala reseña no es la restricción, es la sorpresa. El formato de ese aviso está en el artículo sobre el correo antes de llegar.

Si la piscina es la que está en juego

Es la pregunta que más llamadas genera, y conviene tenerla pensada antes:

El trabajo de invierno, que es el que cuenta

Casi todo lo útil se hace entre noviembre y marzo:

Contadores divisionarios por zona, al menos uno por bloque sanitario. Sin ellos no sabes dónde se va el agua y no puedes medir si una medida ha servido.

La red revisada, con las fugas localizadas y reparadas. Esta es la partida que más agua ahorra y la que menos se ve.

Un plan por fases escrito: qué haces en fase de prealerta, en alerta y en emergencia. Tres columnas en una hoja, decididas en frío.

Jardinería adaptada: especies que aguanten, menos césped, acolchado. Plantar en otoño cuesta la mitad de agua que plantar en primavera.

CampSuite guarda cada reserva con sus clientes y sus datos, su anticipo y sus mensajes en un solo sitio, también desde el móvil, envía confirmaciones y mensajes a los clientes, muestra las entradas y salidas del día y da los números de reservas, ocupación e ingresos. Para esto sirve a dos cosas muy concretas: avisar de una vez a todos los que ya tienen reserva cuando cambia algo, y poner el consumo de cada mes al lado de las pernoctaciones de ese mes, que es la única forma de saber si una medida funcionó o si simplemente viniste menos lleno. Lo que incluye está en la página de funcionalidades, y lo que significa para un camping pequeño en la página de soluciones.

Lista para este invierno

No puedes hacer llover, pero sí puedes llegar a julio con la mitad de consumo y un plan escrito. Si quieres repasarlo con nosotros, escríbenos desde la página de contacto; los precios de cada plan están en la página de precios.