Un bungalow bien alquilado da más dinero por metro que cualquier parcela del camping. También te da el único sábado de la semana en que no puedes estar en recepción, porque entre la salida de las once y la entrada de las cuatro hay cinco horas y tres alojamientos por limpiar.
La rotación es la parte del negocio del glamping que nadie calcula antes de comprar la segunda unidad. Y es la que decide si la tercera te saldrá bien. Esto va de medirla.
Cuánto tarda de verdad una salida
Lo primero es dejar de estimar. Coge un cronómetro, elige un sábado de julio y cronometra tres salidas completas, de la primera bolsa a la comprobación final. Separa el tiempo en cinco bloques, porque cada uno se arregla de manera distinta:
- Vaciado. Basura, ropa de cama, lo que el cliente se ha dejado. Es rápido y es donde se pierde media hora si no hay un carro preparado.
- Baño y cocina. La mitad del tiempo total, y lo único que el cliente va a mirar con lupa. No se recorta aquí.
- Suelos y textil. Sofá, cortinas, colchones, mosquiteras. Lo que más se descuida y lo que más huele.
- Montaje. Hacer las camas, reponer el inventario, poner la bolsa de bienvenida.
- Comprobación. Cinco minutos de alguien que no ha limpiado, con una lista. Esta es la que ahorra las quejas.
Con el número real en la mano haz la cuenta que importa: horas por salida multiplicado por el número de unidades, dividido entre las personas disponibles. Si el resultado no cabe entre la salida y la entrada, el problema no es el equipo, es el horario.
Los horarios, que son la palanca más barata
Antes de contratar a nadie más, mira estas cuatro cosas:
- El día de entrada fijo. Si todos los bungalows entran y salen el sábado, concentras el trabajo en una mañana intensa y seis días tranquilos. Si cada unidad rota un día distinto, tienes rotación todos los días y nunca una mañana libre. Para alojamientos, el día fijo casi siempre gana.
- La hora de salida. Cada hora que adelantas la salida es una hora más de margen, y es gratis. Las once en lugar de las doce cambia toda la mañana.
- La hora de entrada. Las cuatro o las cinco, escritas en la confirmación y no negociables en julio y agosto. El cliente que llega a las dos espera en la piscina, no en la puerta.
- Las estancias de una noche en temporada alta. Dos noches generan la misma limpieza que siete y pagan mucho menos. La aritmética de los mínimos está en el artículo sobre anticipos y cancelaciones y en el de los precios de la próxima temporada.
La ropa de cama, que se gestiona o te gestiona
Aquí hay una decisión de fondo: lavas tú o lo externalizas.
Si lavas tú, necesitas tres juegos por cama, no dos: uno puesto, uno limpio y uno en la lavadora. Con dos juegos, una lavadora averiada un sábado te deja sin alojamiento. Necesitas también un sitio de secado que funcione el día que llueve, que es el punto donde este modelo suele romperse.
Si lo externalizas, pides el presupuesto por kilo o por juego, confirmas el día y la hora de entrega y recogida, y preguntas qué pasa un sábado de agosto si se retrasan. Y mantienes un juego de reserva en casa de todas formas.
Decide también si cobras la ropa aparte o la incluyes. Incluirla simplifica la recepción y evita discusiones; cobrarla aparte deja ver un precio base más bajo en los portales. Lo que no funciona es incluirla en tu web y cobrarla en el portal. Ver el artículo sobre los portales.
El inventario y los desperfectos
El inventario es lo que convierte una discusión en un trámite. Haz una lista por tipo de alojamiento, con fotos, y revísala en la comprobación de cada salida. Si falta una sartén, lo sabes ese día y no en septiembre.
Sobre la fianza: si la pides, dilo antes de reservar, di el importe, di qué cubre y di en cuántos días la devuelves. Una fianza que aparece en el mostrador es una reseña mala garantizada, aunque sea legítima. Y para cobrar un desperfecto necesitas la foto, la fecha y el inventario firmado, no tu palabra.
Y una regla práctica: lo que se rompe tres veces al año no es mala suerte del cliente, es mobiliario mal elegido. Cámbialo en invierno.
El sábado, hora por hora
Lo que funciona en la mayoría de los campings pequeños:
- Viernes por la tarde: carros preparados, ropa contada, lista de salidas del día siguiente impresa con el orden de limpieza.
- Sábado a las 9: empezar por el alojamiento que ya está vacío, no por el primero de la lista.
- A las 11: últimas salidas, y una persona dedicada solo a recoger ropa y basura de todas las unidades a la vez.
- A las 13: comprobación de las unidades terminadas, con una persona distinta de quien limpió.
- A las 15: todo listo, con una unidad de margen para el imprevisto.
- A las 16: entradas, con las llaves ya preparadas y etiquetadas.
El orden de limpieza por quién sale primero, y no por número de parcela, es el cambio que más minutos ahorra y el que menos cuesta hacer. Cómo organizar la llegada está en el artículo sobre el check in.
CampSuite guarda cada reserva con sus clientes y sus datos, su anticipo y sus mensajes en un solo sitio, también desde el móvil, muestra las entradas y salidas del día, lleva parcelas, alojamientos y glamping en la misma agenda con sus propios precios, y envía confirmaciones y mensajes a los clientes. Para la rotación lo que importa es lo primero de esa lista: la lista de salidas y entradas del día, en el teléfono de quien limpia, en lugar de un papel que cambió a las diez. Lo que incluye está en la página de funcionalidades, y lo que significa para el glamping en la página de soluciones.
Lista para preparar la próxima temporada
- Tres salidas cronometradas de verdad, por bloques.
- Horas por salida multiplicadas por unidades y divididas por personas.
- Día de entrada y salida fijo decidido para los alojamientos.
- Hora de salida adelantada todo lo que puedas.
- Hora de entrada escrita en la confirmación.
- Mínimo de noches revisado para julio y agosto.
- Tres juegos de ropa por cama, o contrato de lavandería con horario.
- Plan para el día de lluvia si secas tú.
- Ropa incluida o aparte, igual en tu web y en los portales.
- Inventario por tipo de alojamiento, con fotos.
- Fianza anunciada antes de reservar, con plazo de devolución.
- Comprobación final por alguien que no haya limpiado.
- Carros y llaves preparados el viernes.
- Orden de limpieza por hora de salida, no por número.
- Mobiliario que se rompe cada año, cambiado en invierno.
Un bungalow no se gana el domingo, se gana el sábado por la mañana. Si quieres repasar tu rotación con nosotros, escríbenos desde la página de contacto; los precios de cada plan están en la página de precios.